Teófilo Velázquez – Rio Mariano

FRySSI,TEM,224 - Teófilo Wilfrido Velázquez Palacios - Rio Mariano

Nos mandaban a trabajar de 6 a 6, de ahí nos ponían a pelar higuerilla hasta las 12 de la noche

La vida de nosotros era triste, la vida de nosotros nos mandaban a trabajar de 6 a 6, historia ya, y de ahí llegábamos a darle de comer a puercos, en chiquero. Mi papá tenía 8, 10 puercos, 12, 15 puercos engordando, de ahí subíamos y nos bañábamos a merendar y de ahí nos ponían a pelar higuerilla hasta las 12 de la noche. Cada niño tenía que pelar 10 libras de higuerilla para la alimentación, el día domingo ir a vender, ya, y de ahí a las 5 de la mañana nuevamente al trabajo, al trabajo y para las luces no había esto. Vea… con velitas, cogía el caucho y lo picaban, en unos canutitos metíamos así para alumbrarnos.

Semana santa, ¡fuu! nosotros no comíamos lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, nos hacían ayunar mijo, ¡ayunar!

Semana santa, ¡fuu! nosotros no comíamos lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, nos hacían ayunar mijo, ¡ayunar! Usted tal vez ha de saber, el niño no sabe, cómo nos hacían ayunar nuestros padres a nosotros. Mire así nos hacían a nosotros, a nosotros nos daban una tacita de agua. A nosotros nos daba hambre y qué podíamos hacer si pedíamos nos castigaban, y ayunen. Así señor, parece mentira oiga.

Navidad antes era la fiesta de ellos y nosotros guardados en un cuartito, ahí nos dejaban enllavados

Navidad antes era la fiesta de ellos y nosotros guardados en un cuartito, ahí nos dejaban enllavados, y sabe que cuando no nos dejaban enllavados nos dejaban la palma real que pelaramos, 10 libras por cada muchacho para el día domingo ir a vender para la comida. Así, hasta las 12 de la noche y el que no tenía, el que no tenía, le falta media libra, qué era, dos boyerazos al otro día.

Usted caía con colerín, ahorita le dicen cólera y nos hacían montecitos de oreganón, un montecito que le llaman aprieta culo

Usted caía con colerín, ahorita le dicen cólera y nos hacían montecitos de oreganón, un montecito que le llaman aprieta culo, que le hacían a usted, esa agüita era un tapón, esa era la medicina de nosotros, papito. Que le habían puesto a ese montecito ardor.

Para culebra, la esencia de café, media taza de manteca de chancha

Nos daban para culebra, la esencia de café, media taza de manteca de chancha y tome, el caucho lo picaban y lo ponían en la mordida de culebra, con eso nos curábamos niña.

Cogíamos culebra que daba miedo

El hombre se iban a trabajar y a usted lo subían muerto, mordido de culebra. Miles de gente moríamos así, ¿me entiende? no uno, miles. Es que en antes trabajábamos, si uno cogía 50, 30, 20 diarios no éramos nosotros, ¡Diarios! Nosotros trabajamos con el abuelito de él, con el abuelito de él y cogíamos culebra que daba miedo, y nadie nos pagaba una culebra.

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