Se hervía la ropa dos veces, se lavaba

(FRySSI,TEM,196), Laurentina Parrales, Piquigua

Elsa: mi hermana la que me seguía a mí, Irma, era casada con mi compadre Nino Valdés. Ella sí era muñequera pues, pero yo no. Y ya cuando fui más grandecita yo utilicé ya la lavada de la ropa. Desde muy pequeñita comencé a lavar. Ahí ya era en serio la lavada, ahí se hervía la ropa dos veces, se lavaba, se hervía porque anterior la tela no era como es ahora, anterior era puro hilo y se hervía de tarde, al otro día vuelta que ya estaba fresca se volvía y se lavaba. Eso hacía yo desde muy tiernita, no había ni Deja ni cloro, había un jabón que le decían jabón negro, prieto que le decían, prieto, ese era el jabón que se utilizaba para lavar, o se sacaba el jabón con sello rojo. Se pilaba el piñón, se molía en molino o en yunque, o en lo que se pudiera machucar, y cuando ya estaba el piñón bien molidito ahí ponían en una cazuela, en lo que se podía, ahí le tiraban sello rojo. Sello rojo se tiraba y un poquito de agua y se comenzaba a hacer como una lata. Una vez que estuviera bien batido ese jabón, ya estaban empezando con una lavacara de agua ahí, empezaba así a lavar las manos a ver a qué hora ya estaba que ya hacía espuma. Ese fue el jabón que se sacó, eso no se ponía en la candela. Después se sacaba en una bandeja, en lo que se podía, se aplastaba bien bonito y hacía unas planchotas de jabón, de 8 ó 10 libras de un tarro de sello rojo.

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