Trabajamos duro, casi no dormíamos

Carmen Farias: Yo en mi casa, cuando mi papi vivía, allá todo el tiempo eran cafetales, y habían de veinticinco a treinta trabajadores, uno merendaba a las cuatro de la tarde, para el trabajador ya todo arreglábamos, de ahí me bajaba a recoger café, de ahí hacer otra merienda para los trabajadores que estaban despulpando café, los que estaban recogiendo café, y nosotros nos acostábamos a las doce; a las tres de la mañana ya estábamos vuelta rayando maíz para todos esos trabajadores. Y cuando no era maíz, era maní.

Y a las seis de la mañana el trabajador ya estaba cogiendo su saco

Entrevistador: ¿A las doce de la noche la acostada?

Carmen Farias: No ve que si se acababa el maní tostado tenía que, vuelta poner a pelar. Y había que vuelta a tostar y vuelta a tostar

Entrevistador: ¿Ó sea la mujer prácticamente trabajaba más de ocho horas?

Carmen Farias: Más, más pues. Nosotros sí sufrimos, dormíamos a las doce y a las tres arriba vuelta.

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