Leyenda del Cristo del mayal

Yenny Betina Moncayo Mejía, La Mocora, San Isidro

Leyenda del Cristo del mayal

Las comunidades campesinas son protagonistas del descubrimiento de imágenes que van despertando y aumentando la fe en miles de devotos que construyen altares suntuosos y capillas en su honor. Estas imágenes se convierten en íconos de identidad cultural y religiosa. Es así, como hace más de cincuenta años, en la parroquia de Flavio Alfaro se encontró en una zona rural llamada El Mayal una imagen de Cristo tallada en una roca, naciendo de ahí, la leyenda del Cristo del Mayal. Cuentan los abuelos que en una de esas noches tormentosas, con torrenciales aguaceros y tormentas eléctricas, los caminos se destruían, los ríos y esteros perdían su caudal, un vecino que trataba de llegar a su destino a lomo de mula, se detuvo por un momento a chapar la vertiente, de pronto, su mirada se fija ante un rostro  labrado en la roca, se acerca cauteloso para  asegurarse del descubrimiento que acaba hacer, inmediatamente se riega el rumor por toda la comarca, esta notica trasciende fronteras ya que  las  radio trasmisoras  emiten la noticia, sus habitantes improvisaron campamentos en el lugar del hallazgo donde el comercio hizo su agosto, no faltaban las fondas, venta de imágenes, velas. Los moradores de todas las comunidades, inclusive las pertenecientes a San Isidro, también se involucraron en estos acontecimientos, muy temprano por las mañanas salían del pueblo carros contratados para asistir a las peregrinaciones, llegaban a Flavio Alfaro, luego debían trasladarse por senderos a través de la montaña. Caminar varias horas hasta llegar al lugar donde reposaba la imagen de Cristo, en este lugar se había instalado ramadas con hamacas a fin de guarecer del sol y de la lluvia, así como también del agotamiento físico por la dura caminata, pero todo ese esfuerzo se veía recompensado en el momento en que estaban frente la imagen divina, rezando, implorando, dejaban sus plegarias, sus mandas y peticiones, esperando recibir el milagro solicitado, así por mucho tiempo los feligreses acudían a recibir sus bendiciones. Después de muchos años se supo que un tallador profesional había esculpido con mucha maestría la imagen, él estuvo ausente y al regresar quiso decir la verdad, pero hubo quienes callaron su voz, para así seguir obteniendo beneficios económicos.

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