La vida de la mujer antes

Ahí en la casa éramos ocho niños. Todos criados sin uno decir una mala palabra, una mala palabra ni uno. Mis papás eran cariñosos, bien buenos, no estrictos, tantas personas de antes eran tranquilas, no como ahora. Ahí nosotras pasábamos trabajando, sembrando el arroz, la yuca, el verde, el café. Pelando el arroz, nosotras a las cinco de la mañana nos levantábamos a pilar el arroz, dese cuenta, en el bunque, pilábamos para los gastos de la casa, con maceta, cogíamos la maceta y de ahí era dele y dele hasta que saliera blanquito el arroz. Y de ahí, trabajar, ayudarle a mi papi a recoger tagua, a machucar tagua, a trabajar porque a nosotras nos tocó trabajar a machete como hombre. Las primeras, las últimas ya no trabajaban. A mi mamá, le ayudaba una hermana mía, ella no trabajaba, ella no más pasaba cocinando arriba. Y nosotras trabajando, criando gallinas, criando chanchos. Todo oficio.

Deja una respuesta