Experiencia personal de Jokastha Montalván Intriago

Mi abuela me habló de la Fundación Raíces y Sueños

Soy Jokastha Montalvan Intriago, tengo 19 años de edad y vivo en la comunidad San Miguel de Piquigua

Escuché hablar sobre el proyecto y la fundación en una reunión familiar, mi abuela en particular me habló sobre lo que había escuchado de la fundación y sobre las diversas escuelas de arte que se iban abrir para los niños y jóvenes de la comunidad

 

Lo primero me integré a la danza, que me encanta

Lo primero que se me vino a la mente fue curiosidad de querer saber el motivo por el cual era la realización de proyecto y de la fundación y de cuáles serían sus objetivos en un futuro

Me integré a la fundación por medio de una de las escuelas de arte que fue la escuela de danza, ya que siempre me ha gustado y me llena de mucha felicidad. Después de un tiempo también el padre Juan Ramón me invito a que me integre ayudar a la fundación en lo que era la realización de las entrevistas.

 

Ahora participo más recogiendo las historias de vida de las personas mayores

Actualmente participo más en la realización de las entrevistas, este proyecto me parece enriquecedor para San Isidro porque está ayudando a que nuestra cultura y costumbres no se pierdan además de estar construyendo el primer museo de la cultura montubia, ofrece diversas escuelas como de danza, pintura, música, cine y teatro, no solo para niños y jóvenes ahora también hay la participación de personas adultas en las diversas escuelas.

El aspecto más importante de este proyecto, para mí es la finalidad que tiene, ya que busca rescatar y almacenar todo sobre nuestra hermosa cultura manabita, ya sea su fauna, flora, gastronomía, costumbres e historias de nuestros adultos mayores, y sus valores.

 

Me imagino un futuro magnífico

Me imagino el futuro de este proyecto magnifico completamente realizado, con su museo y sus diversas construcciones, con sus jóvenes danzantes y sus propios músicos, pintores y actores demostrando orgullosamente sus raíces. De igual manera, ver satisfecha y feliz a todas aquellas personas que siempre estuvieron firmes para que ese sueño fuera más allá de hojas y de conversaciones, ya que su realización será muy beneficiosa no solo para quienes conforman la fundación si no para toda parroquia y sus comunidades.