Historia de Samanta Intriago

No solo yo sino la gran mayoría de la población femenina tenemos que superar muchos obstáculos, pues es la cultura machista un virus, que ha sido la más antigua y larga pandemia, la normalización de conductas como el acoso callejero, que lastimosamente las mujeres empezamos a sufrir desde que somos unas niñas, el abuso por parte de hombres que creen que tocar a una mujer sin su consentimiento es normal y permitido, que tu aspecto físico importe mucho más de lo que tienes para decir, hacer y demostrar.

Los estereotipos de la sociedad, donde por el hecho de ser mujer hay ciertas carreras u oficios que “no se ven bien” que nosotras hagamos, muchos de estos acontecimientos son experiencias personales. Leí una vez por ahí que una se hace feminista con su propia historia y es verdad, en pleno siglo XXI no podemos seguir aguantando y callando este atentado contra nuestros derechos humanos.

Yo me declaro abiertamente feminista, lucho por el cambio a través de la educación y mi anhelo más grande es que de aquí a un futuro no tan lejano las cosas sean diferentes, que nuestros derechos sean plenamente respetados y los que no se tienen sean otorgados. La educación es la salida, alzar la voz y reconocer que las conductas antes mencionadas no son normales es el inicio para el cambio, el cual está en marcha; deseo un mundo donde mis sobrinas por el simple hecho de ser mujeres no tengan que correr el riesgo de ser agredidas sexualmente o asesinadas. Suena crudo, pero esa es la realidad que vivimos en estos momentos y por lo que invito a todos y todas las que estén leyendo este libro a la reflexión y al análisis, que se unan y sean parte del cambio.

 

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