Haida Delgado y Simón Panta – San Francisco

FRySSI,TEM,227 - Haida Delgado y Simón Panta - San Francisco

La sal la conservábamos en hojas de bijao, en el horno, se iba alzando, para que estuviera sequita

Un quintal de sal era para un año largo tener su salud y sus atados. En ese entonces no había la sal fina, era el terrón. La sal la conservábamos en hojas de bijao, ahí se hacían los bandados, así se alzaban en la cocina, ahí todito, un quintal, alzado en puro atado, así. Y el azúcar lo mismo, así mismo el azúcar. Así en la cocina, en el horno, se atravesaban las cañas, a través del caballete, se iba alzando, para que estuviera sequita, no se hiciera agua la sal, azúcar, así era.

Anterior para cocinar, el aceite era la manteca de chancho

Para cocinar, el aceite era la manteca de chancho. Toda la gente tenía sus chancheras libremente, ahí se criaba el puerco. Y ya la gente, ya encerraba sus dos puercos, así vendía para el invierno. Para el verano uno, para el invierno otro la manteca, toda esa manteca se guardaba en unas latas de esas de galletas que vendían. La manteca se usaba para todo en la cocina, la manteca de chancho, para todo, era lo mejor, la manteca.

A puro poder de Dios se cosechaba y nada hacía daño

La gente antigua duraba bastante tiempo, la gente de antes, las comidas, eran vegetales, no como ahora con químicos, que toda cosa uno come la carne trae, el pescado trae, el tomate, toda cosa, y eso que va enfermando dicen, y antes no había eso, antes no, ni fumigar que desmonte, que maíz, nada. A puro poder de Dios se cosechaba y nada hacía daño, por eso antes la gente duraba, nada de dolor de huesos, de cosas, desde muchachos ya caen enfermos.

Las planchas de fierro se atizaba el horno con candela, y se ponían así sentaditas, como conejito a calentar

Cuando planchaba con esas planchas, las planchas de fierro que se metían, se atizaba el horno con candela, y se ponían así sentaditas, como conejito a calentar hasta que este ese fierro calientísimo, ahí se cogía con un poco de trapo, así se ponía en la manilleta y ahí uno planchaba. Uno así, después teníamos la de braza.

 

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