Filiberto Aguilera – Piquigua

FRySSI,TEM,199 - Filberto Aguilera Martinez - Piquigua

Escarbamos los muñecos, sacamos los muñecos arqueológicos

Con ella trabajé, trabajé, como nosotros eramos pobrecitos, arrendé una finca con ella recién casaditos y trabajamos, trabajamos ahí, escarbamos los muñecos, sacamos los muñecos arqueológicos estos, las fuimos a vender a Quito, había galerías de arte, vendíamos allí.

Entonces el café valía, todo el mundo tenía plata mínimo

Entonces el café valía, todo el mundo tenía plata mínimo, desde los cogedores de café que eran dos pares de zapatos para la fiesta de San Pablo y dos mudas de ropa nuevas, eran nuevas pues que teníamos cómo comprarlas, jornaleando, jornaleando, recogiendo café con los que tenían las cafeteras.

El candil, ese para ir a mariscar, para ir a hacer pesca

El candilero, el candil, ese para ir a mariscar para ir a hacer pesca, y hacían de esos de caña, le ponían mecha de saco, de trapo, para ir a mariscar decían, yo casi nunca anduve en esas cosas.

Tenían una despulpadora, habían de estas despulpadoras de palo

Lo recogíamos maduro, y de ahí se llevaba donde compraban maduro, o en cascara, tenían una despulpadora, habían de estas despulpadoras de palo, que hacían así, y el que era mas pobre compraba aunque fuera de esas para despulpar su café, y lo vendíamos, esto, pergamino se llamaba.

Tendrá suerte que siga en pie y que lo gane

Por ejemplo usted tiene un gallo que tiene 7 peleas y yo voy con uno que recién lo voy a jugar, no puede jugar ese gallo suyo, pero si usted es tonto, lo coge lo tira no más, usted lo mata. Tendrá suerte que siga en pie y que lo gane.

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