Entonces era como más tonta la gente, humilde, porque ya ahora me parece yo ya no me dejo

(FRySSI,TEM,105) -Constancia Pazmiño - La Providencia

Entrevistador 1: ¿Y su mamá cómo era?

Constancia Pazmiño: Mi mamá era buena, ella era buena, ella se dejaba, entonces era como más tonta la gente, humilde, porque ya ahora me parece yo ya no me dejo, al ser una joven, yo no. Yo, me da un garrotazo, yo cojo un machete y también le doy, si me lo puedo ganar, yo me lo gano, porque es que molesta un hombre que moleste, que sea celoso por gusto. Ni come ni deja comer, que se amontone la comida y si no amontona peor, estar con hambre, oyendo tanta bulla, tanto escándalo, da rabia.      

Entrevistador 1: ¿Así que no le gusta eso?

Constancia Pazmiño: No a mí no me gusta. Eso a mí no me gusta, a mí no. Me gusta estar quedito, me gusta conversar, me gusta distraerme, me gustaba bailar, pero de andar jalando para acá ni que nadie me estuviera jalando para acá ni para allá, ni mondongo, no.  

Entrevistador 1: ¿O sea que su mamá era buena con ustedes, con los hijos?

Constancia Pazmiño: Claro, mi mamá sí. No más éramos las dos, que esas chinas estaban pequeñas, nos íbamos a lavar las dos y subíamos vuelta, era a trabajar. A las 6 de la mañana nos íbamos a trabajar. Y había veces que él no iba, él se quedaba en la casa, y caminábamos lejos, agua arriba, que había veces que ni veíamos bien el camino para alcanzar el trabajo dónde íbamos a trabajar.  

Entrevistador 1: ¿Y qué hacían allá en ese trabajo?

Constancia Pazmiño: A coger café, a coger arroz, a sacar maní, a eso íbamos, a coger maíz con un canastito, (Hace señal de amallar y ponerse sobre la espalda) íbamos tirando la mazorquita en el canasto.

Entrevistador 1: ¿Y él no iba a trabajar?

Constancia Pazmiño: No, él no.

Entrevistador 1: Les mandaba a ustedes

Constancia Pazmiño: A nosotros, sí.

Entrevistador 1: ¿Y él qué hacía entonces, aparte de pegarle y…?

Constancia Pazmiño: Él se quedaba con las criaturas, les hacían la comidita, les daba de comer y los tenía cuenta hasta que llegáramos. Llegábamos de tarde, a las 4, a las 5. Cuando así llegábamos tarde era bravo, nos pegaba. Y qué culpa teníamos si a esa hora soltaban.

Entrevistador 1: ¿Así que para usted cómo fue la niñez, fue, fue dura, fue triste o fue buena?

Constancia Pazmiño: Por una parte fue buena porque gracias a Dios todavía estábamos vivos, otros estaban muertos ya pero… y por ahí estábamos trabajando, tomábamos café, almorzábamos, merendábamos así fuera lo que fuera. Y esa parte pues mala porque el viejito era malo, bravo

 

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