SOÑANDO DESPIERTO

San Miguel de Piquigua, noviembre del 2020

 

El haber nacido, crecido y trabajado siempre en las comunidades rurales, me ha permitido conocer desde las raíces las personas y las familias de nuestros campos; desde sus tradiciones hasta su gran nivel de cultura, que practican diariamente, y su propia identificación, que les caracteriza como verdaderos montubios.

En el año 2017, regresa a San Isidro el sacerdote vasco Juan Ramón Echevarría de España, que había pasado muchos años en Ecuador y después de estar en su tierra por algunos años. Juan Ramón llevó mucho conocimiento de lo hermoso que es nuestro país. Y regresa con la finalidad de ejecutar un proyecto, cuyo objetivo es “Recuperar la cultura montubia” y crear un museo de esta hermosa cultura.

Al conocer el proyecto, no dudé en sumarme a este sueño, para apoyar este trabajo; que, sabiendo que no es fácil, lo asumí con gran responsabilidad.

Comenzamos a compartir el trabajo, formamos un numeroso grupo de apoyo, que nos reunimos cada semana y, muchas veces, hasta dos veces semanalmente, para ir planificando los temas que estamos abarcando, debido a que es un proyecto integral que agrupa muchos ámbitos. Pensamos que todas las áreas que desarrolla el proyecto son interesantes, e involucra a todas las comunidades de San Isidro e instituciones locales, cantonales, provinciales y nacionales.

Al desarrollar el proyecto, consideramos que éste debía ser sustentable, que debía tener buenas bases, para mantenerlo activo y con una función permanente. Esto nos llevó a constituir una fundación con el nombre de “Raíces y Sueños de San Isidro”, para que fuera esta organización la que liderara la ejecución del proyecto. Con estas ideas se convocó a la ciudadanía a una asamblea, se formó la directiva y se constituyó de forma provisional la fundación, de la cual me designaron presidente.

Luego se gestionó la personería jurídica, logrando en poco tiempo el acuerdo ministerial con fecha de 30 de abril de 2020 del Ministerio de Cultura y Patrimonio, constituyéndose definitiva y legal la fundación y ratificando la misma directiva, para ejercer el primer periodo de administración.

Con la resolución en mano, acudimos a las instancias gubernamentales y no gubernamentales, para solicitar ayuda de diferentes índoles para el desarrollo del proyecto, donde nos han ofrecido apoyo voluntario, manifestando que les llama mucho la atención del tema y considerándole único en el país. Pero lo más destacado es el apoyo desinteresado y voluntario de los compañeros socios y, sobre todo, de las comunidades de la parroquia San Isidro, avanzando en el trabajo, para la construcción del museo de la cultura montubia, principal objetivo de la fundación.

Muchas personas e instituciones han manifestado y comprometido su ayuda incondicional a este proyecto, la miran como un trabajo de desarrollo integral, para la parroquia y así es. Éste ofrece oportunidades para los sectores de San Isidro, en turismo, agricultura, arte, cultura, social etc. Solo vamos buscando concretar las ayudas e ir desarrollando cada una de las ideas y con esto vamos cumpliendo nuestros sueños y poner al proyecto al servicio de la ciudadanía de San Isidro.