Licenia Del Pilar Pinargote Vélez

Soy oriunda de la comunidad de San Miguel de Piquigua, fundadora de la Fundación Raíces y Sueños de San Isidro.

Desde que era muy pequeña tuve la suerte de conocer a personas del grupo misionero vasco, es ahí donde empieza la esperanza de organización de las comunidades. A muy temprana edad ya pertenecía a pequeños grupos de jóvenes de mi parroquia.

Ahora tengo la oportunidad de ejercer mi profesión en mi misma comunidad y esto ha hecho que me empodere de todos los trabajos que emprendemos dentro de la misma. Conozco muy bien las necesidades y los sueños que tenemos en cada una de las comunidades de mi parroquia, porque he caminado junto con algunos de sus líderes. Actualmente estoy liderando e incentivando al grupo de Parlamentarios Andinos que tenemos dentro de la parroquia de San Isidro, estoy participando activamente en diferentes instituciones que tenemos en mi comunidad, pertenezco a una organización llamada Caminando Juntos.

Muchas de estas iniciativas de desarrollo y progreso las fuimos aprendiendo del grupo misionero vasco y con ellos seguimos manteniendo muy buena amistad, consideración, estima y cercanía. Realizamos reuniones permanentes con el equipo de trabajo de la fundación, que hoy está haciendo que se cumplan muchos de los sueños de los sanisidrenses. El padre Juan Ramon Echevarría es quien propuso esta iniciativa de crear una fundación en San Isidro que se llamaría Raíces y Sueños de San Isidro.

De este modo comenzamos a poner en práctica nuestros sueños. A través de reuniones y visitas a las comunidades, conseguimos poco a poco llegar a tener en nuestra parroquia de San Isidro una fundación. Estoy muy orgullosa de pertenecer a ella y de ser miembro fundador de la misma.

Una de nuestras misiones es rescatar la cultura de nuestro pueblo, a través de grabaciones, donde nuestros ancestros exponen su saber para contagiar a los jóvenes y que éstos aprendan de sus experiencias. Estoy convencida que nuestros jóvenes desarrollarán su talento para imitar a sus mayores y hacer que cada día reviva la cultura de los sanisidrenses, la hospitalidad por la que nos hemos caracterizado siempre.

Aprovecho esta oportunidad para invitar a cada uno de mis amigos y amigas de las comunidades a que hagamos fuerza para que el proyecto crezca y nos sumemos a esta bella causa que es rescatar la cultura de nuestro pueblo.

Estoy colaborando de cerca en la Escuela de Danza, que hemos creado dentro del proyecto Raíces y Sueños, y me siento orgullosa de este grupo de jóvenes que cada día tratan de aprender los pasos y ejemplos de nuestros mayores, y que hoy son admirados a lo largo de nuestra provincia.

Una vez más, ratifico mi compromiso de seguir apoyando a esta fundación, dedicando parte de mi tiempo, dejando a un lado pequeñas cosas y valorando aquello que queremos que hereden a nuestros hijos.