Mi testimonio para Raíces y Sueños de San Isidro.

Me involucraba en el proyecto cuando Juan Ramón venía por Vitoria, en el País Vasco; él, con paciencia pero con mucho entusiasmo, a muchos compañeros y amigos nos animaba a apoyar la reconstrucción del mural y del vitral de la Iglesia de Pedernales; al mismo tiempo nos daba a conocer el Proyecto de la Fundación Raíces y Sueños de San Isidro y nos pedía nuestro apoyo; Juanra nos hablaba con muchísima pasión de la importancia del Proyecto para toda la cultura manabita; nos conversaba que colaborar en este proyecto es apoyar la evangelización y la pastoral, al tener una importancia vital para la identidad montubia y para el futuro de Manabí y San Isidro.

A comienzos del año 2020, antes de la pandemia, Juantxo Dones, Patxi Larrea y yo mismo, encargados de la atención a Alegría-Dulantzi y pueblos, en Álava, invitamos a Juanra a que hiciera, ante los grupos parroquiales, la presentación del libro “Infancia plena”, donde se recogen experiencias vitales de adolescentes y jóvenes de San Isidro; Juanra vino con el expresidente del Parlamento Andino Hugo Quiroz; los dos expresaron su punto de vista sobre la misma realidad, el sueño de ir haciendo vida ese Proyecto de rescate de los valores tradicionales de la cultura montubia de San Isidro. Nuestra gente de la Llanada alavesa quedó encantada con ese testimonio, recuerdo que Juanra llevó una caja de libros y todos se agotaron esa tarde. Tiempo antes, sería en el año 2019, Juanra ya me había invitado personalmente a hacerme presente dentro del Proyecto, a acompañarle de cerca en San Isidro, en concreto para ayudar a dar forma al Huerto Medicinal y al rescate de las plantas tradicionales de la cultura sanisidrense.

En el mes de diciembre pasado, 2020, mi madre fallecía por Covid; sentí que podía acercarme donde mi obispo, Mons. Juan Carlos Elizalde, a pedirle que me enviara a Manabí, y si se pudiera, a San isidro, para poder acompañar y ayudar a Juan Ramón en el Proyecto, y también colaborar en la pastoral con el padre Miguel Ángel y las hermanas. Esta petición, que también era un sueño personal, se ha cumplido; ahora estoy aquí, para ir realizando poco a poco los Sueños de tantas sanisidrenses que están colaborando con alegría y desinterés en este Proyecto de rescate cultural y de enseñanza a las nuevas generaciones manabitas.

Si puedo ser de alguna utilidad para el Proyecto y para que se concreten los Sueños, seré feliz.