Experiencia Personal de Antonio Rodríguez Chávez

Al principio era un sueño, un proyecto que el padre Juan Ramón trajo consigo en mente por muchos años, gracias a las convivencias que se realizaban entre las comunidades de San Isidro y la pastoral. Justo en estos recorridos por las zonas rurales es que se fue empapando y llenándose de conocimientos de las costumbres y tradiciones del pueblo montubio.

Se trata de un proyecto integral que involucra a muchas personas y a muchos campos de la cultura de nuestros pueblos montubios, se entrevistan a todas las personas mayores, es decir a nuestros abuelitos, para que nos expresen sus vivencias, sus riquezas guardadas en sus corazones y mentes, muchas experiencias ricas en sabiduría ancestral. Además, los niños y los jóvenes cumplen un papel importante en este maravilloso proyecto que nos representa tal cual somos.

Recuerdo que fui invitado a una socialización de este gran proyecto. Accedí a participar allá, más o menos en diciembre del 2017, esa reunión se llevó a efecto en los patios de la Unidad Educativa 6 de Diciembre de Piquigua.

“Raíces y Sueños de San Isidro”: lo curioso de este proyecto es que lo escuchas y empiezas a soñar, como su nombre lo dice, y, de inmediato, te involucras y quieres formar parte de él. Así nació mi gran interés por pertenecer al proyecto, de empoderarme y estar dentro del mismo. Ahora se creó la Fundación Raíces y Sueños de San Isidro, legalmente constituida, y me siento muy orgulloso de ser socio fundador de tan prestigiosa institución.

Uno de los sueños de nuestra fundación es que, en algún momento, se edifiquen distintos departamentos, que serán de mucha importancia para fortalecer las escuelas de arte y cultura, la gastronomía ancestral y nuestro museo de la cultura montubia y, así, mantener en alto en nombre de San Isidro y, en general, de Manabí. También es importante que la Fundación llegue a ser un referente para nuestra parroquia, cantón y demás cantones de Manabí.

Uno de los objetivos que anhelamos es que esta área se convierta en un lugar educativo, para que realicen visitas las intuiciones educativas, tales como escuelas, colegios y universidades. Allá reposará toda la información, la esencia y sabiduría de nuestros abuelos, será un lugar donde se pueda ir en familia a disfrutar de un teatro y de presentaciones de danzas, además de un paisaje único y acogedor en la parroquia.