Cuando yo tenía 10 años, mi madre me metía palo, ella me rompía, tengo hasta las señas por aquí. Yo chorreaba sangre.

FRySSI,TEM,239 - Cástulo Zamora & Clara Delgado - San Isidro

Entrevistadora: ¿Se acuerda de su niñez? ¿Cómo jugaban? ¿Qué juegos?

Clara Delgado: Eso no me quiero acordarme, fue mi vida amargada.

Entrevistadora: Pero cuéntenos un poquito de su vida.

Clara Delgado: Cuando yo tenía 10 años, mi madre me metía palo, ella me rompía, tengo hasta las señas por aquí. Yo chorreaba sangre. Ella me entregó a palos al padre de la muchacha.

Cástulo Zamora: De 10 años.

Clara Delgado: De 10 años, yo no sabía hacer nada, verdad que no quiero contar nada (se lo corta la voz). Me duele.

Entrevistadora: No quiere acordarse

Clara Delgado: No, me duele eso (llora).

Entrevistadora: Ha sido una vida triste, pero así se va desahogando Clarita, y cada vez le va doler menos, entre más cuente su vida le va a doler menos, tiene que desahogarse, eso le hace bien, aunque le cueste.

Clara Delgado: Yo ya tuve mis hijas, son tres hijas que tengo, una finca tenía.

Entrevistadora: ¿Una finca ella cogió por usted?

Clara Delgado: No, no la cogió tampoco. No me dio nada, me explotó. Y ella vivía con él, yo un día me di cuenta.

Entrevistadora: Ah ¿él vivía con ella y con usted?

Clara Delgado: Sí, ahí fue que me di cuenta.

Entrevistadora: Ah, ¿y por eso también la maltrataba?

Clara Delgado: Sí, yo trabajé, yo cogía cacao, bastantísimo, al hombro, sacos, charros, yo trabajaba al machete, por lo que le cuento mi vida fue amargada. Yo trabajaba, cogíamos café, mandarinas, cogíamos naranjas, todito eso.

Entrevistadora: ¿Y usted no le contaba a nadie lo que pasaba? ¿No?

Clara: No.

Entrevistadora: Eso hace daño.

Clara: Yo cuando me acuerdo, pero me duele mucho.

Entrevistadora: Pero es bueno sí, que a personas de confianza le cuente lo que le pasó, tiene que desahogarse. Y si tiene que llorar, llore, porque en esos días no ha de haber llorado, no ha de haber desahogado, tenía que tragarse toda la amargura, entonces es bueno que cuente.

Clara: Ah, ya, porque era malo.

Entrevistadora: ¿El hombre le pegaba a usted?

Clara: También sí, ya se vino a vivir aquí en una casa.

Cástulo Zamora: Vendió la finca y no le dejó nada más.

Clara: Me dejó en la calle, todo, yo tengo esa hija mía. Vea Mario la conoce, mala conmigo, me ha hecho maldad.

Entrevistadora: También su hija, aprendió del papá.

Clara: Ella la única. Ella le metía cuento al padre, que tenía otro marido, yo nunca en mi vida he hecho eso. Ella conmigo no hablaba.

Entrevistadora: No se termina, pero ¿cómo puede ser que una hija…? Puede ser que sea lo que la madre sea, pero mi madre, es mi madre.

Clara: “Es que María te quiere quitar tu marido”, me dijo. “Está enamorada de él”.

Entrevistadora: ¿Y ella está sola?

Clara: Sí, pues. Nunca tiene marido, recogido anda por ahí no más.

Entrevistadora: ¿Y ella vive cerca?

Clara: Ahí al frente de allá.

Entrevistadora: Pero usted no le va a hacer eso Clarita.

Clara: Él le dijo a una señora, una amiga mía: “Esa señora estuvo parada aquí y quiere hacer el amor con usted aquí en la cama de él”, así le dijo él.

Entrevistadora: ¿Pero usted sí fue a la escuela?

Clara:  Me puso, me sacó de la escuela, yo no he ido a la escuela.

Entrevistadora: ¿Usted no sabe leer, nada?

Clara: No.

Entrevistadora: ¿Y a los cuántos años usted se hizo de compromiso?

Clara:  No le digo, de 10 años me vendió ella.

Entrevistadora: ¿De 10 años?

Clara: Ahí esperó a que me hiciera señorita.

Entrevistadora: ¿Y a los cuántos años se liberó usted de ese maltrato?

Clara: Ya a lo que murió aquí pues.

Entrevistadora: ¡Ah! ¿esperó que se muera?

Cástulo Zamora: Murió todo allá, vendió y mire aquí.

Entrevistadora: Usted tenía que haberse liberado antes, no tenía que haber aguantado eso.

Clara: Es que aquí no había mi amiga: “Déjelo que se muere” dice y queda libre ya.

Entrevistadora:  Pero y sí no se moría pronto…

Clara: Y se murió.

Entrevistadora: ¿De qué se murió?

Clara: Ahí cayó enfermo, le dio cómo tres veces infarto. Yo trabajaba con la Javico Andrade, acá abajo. Ahí yo iba a repelar las taguas.

Entrevistadora: ¿Usted pelaba taguas?

Clara: Sí, las repelaba y recogía los botones, yo trabajé con él ahí.

Deja una respuesta