Antonia Bonilla y Uldarico Moncayo – San Isidro

(FRySSI,TEM,235) - Antonia Bonilla y Uldarico Moncayo - San Isidro

Jugaban a la cocina, de antes las niñas jugaban a la cocina, a la comidita, al hornito hacían. Los niños varones hacían unos corralitos de palitos, hacían en los matecitos, unos chanchitos o sino vaquitas. El matecito te habla pues y de ahí le poníamos unos palitos, eran las cuatro patitas, le ponían ubres como vaquitas, eso jugaban los varones, ya pues, después a la escuela porque yo en la Isla no teníamos profesor, solo que aquí tenía una hermana que nos arrimamos en su casa y ya.

Dígame una cosa, por ejemplo: a mí se me moría mi mamá, yo como estaba de duelo, yo como siempre debía de vestir de negro ¿yo no podía ponerme un rojo, un rosado o un celeste? Antonia: ¡No! te ponías negro, ya para la tarde te ponías negro. Para salir era todo color negro.

Nosotros teníamos algunos trabajadores y le daba… de ante, anteriormente, le daba las tres comidas: café, almuerzo y merienda. Ahora último ya no, es puro almuerzo nomás.

La una se fue a estudiar allá a Bahía, la otra aquí en San Isidro conmigo y ya pues, se fueron a llevar bien… y dice la mayor que Mariana era chinchosa, que andaba chinchosa, que ella andaba: “Mariana tiene enamorado”, ella ya estaba y después allá era querellista.

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  1. Gaby

    Tan lindos mis abuelitos ❤️ él no escucha bien, por eso mi abuelita es la que más habla. Aunque siempre han sido así! Ella es la del carácter fuerte😄

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