Experiencia personal de Jonathan Alexander Anzules Reyna

Desde Chone

Nací en la ciudad de Chone, soy integrante del grupo Alas de Colibrí por más de diez años, donde aprendí sobre la danza, el arte y la cultura. Me instruí con investigaciones sobre la cultura montubia, sobre sus creencias y tradiciones, por esta razón se me dio la oportunidad de impartir como capacitador clases a un grupo de niños desde mis propias experiencias de la danza montubia.

Mi experiencia en San Isidro

En este proceso conocí a un grupo de personas de un Cantón vecino, en concreto en la Parroquia de San Isidro. Al llegar donde ellos y escuchar sus requerimientos, noté su gran aspiración de tener una escuela de danza en su pueblo. Me animé a formar parte de esta historia, sabiendo que, podría llegar a ser una necesidad vital, como es la de preservar la cultura montubia a través del arte.

La experiencia superó mis expectativas, tanto en el trabajo formal de la danza como en la responsabilidad que fui adquiriendo en el proyecto. Se fue constituyendo una base importante en la escuela de danza. Vi que el equipo de trabajo, que conocí en San Isidro, fue creciendo mucho. Se realizaban permanentemente actividades interesantes y amenas. Y, después de cada una de ellas, siempre se planteaba la forma de seguir progresando y superándose. Así, llegó el momento de constituirse la Fundación Raíces y Sueños de San Isidro.

Mi participación en la Fundación Raíces y Sueños

Desde mi puesto de profesor de danza, participaba en las actividades de la Fundación, que servían para sustentar la escuela de danza, y que después llegaron a ser: danza, cine, teatro, pintura y música.

Llegó el momento en que me ofrecieron ser parte de la Fundación como miembro oficial y acepté. Sigo trabajando por los mismos objetivos de la Fundación, que no tienen límite, más bien cada vez crecen más las aspiraciones. Ponemos toda la confianza en las actividades diarias que se desarrollan por el bien de un pueblo, que tiene aspiraciones tan grandes como sus sueños y que cada día se materializan, demostrando que el esfuerzo y trabajo siempre dará recompensa.